¿POR QUÉ UN VEHÍCULO DEPORTIVO?

Vivimos en un mercado dominado principalmente por vehículos urbanos, compactos y berlinas, lo cual hace de los coches deportivos una opción muy atractiva que sobresale del resto de vehículos. Los coches deportivos están, en primer lugar, diseñados para ofrecer una experiencia de conducción superior a los coches “normales”.

Los automóviles deportivos son capaces de negociar con maestría curvas cerradas, acelerar más rápido y ofrecen un control de la tracción que no encontrarás en otras categorías. Si la experiencia de conducción es lo que más te preocupa, no hay ninguna otra categoría de automóviles que iguale a los deportivos.

A pesar de que el diseño exterior del vehículo no sea tu prioridad, los coches deportivos destacan también por su belleza y plasticidad. Las estilosas líneas de sus diseños son un auténtico placer para la vista. Todos los coches hablan un poco de la personalidad de sus dueños. Aquellos a los que les gusta pasar desapercibidos, escogerán un coche que no destaque entre el resto. Sin embargo, hay conductores a los que les gusta expresar su carácter único, también en el asfalto. Los vehículos deportivos dan a sus dueños la oportunidad de destacar en la carretera.

Además de su excitante conducción y belleza, cabe destacar también su alto valor residual.